“DON CARLOS,LA INCAPACIDAD DE UN PRÍNCIPE DE LEYENDA(1ªPARTE)”

Eran tiempos de esplendor para Felipe II. Se estaban consolidando los dominios que había adquirido de su padre Carlos V, un Imperio en el que, con el gobierno de las Indias y tras la anexión de Portugal en 1580, “nunca se ponía el sol”. Las controversias del Rey católico con los protestantes franceses, las rebeliones de los Países Bajos o la amenaza del Islam, marcarían la pauta de su reinado. No podemos olvidarnos de los conflictos internos o sus diferencias con Italia e Inglaterra. El Príncipe Carlos, heredero de Felipe II, tenía una complexión débil y enfermiza, debida, posiblemente, a la consanguinidad de sus antecesores, lo que marcó toda su vida con un delicado estado de salud y una muerte temprana.

Fernando Ponte Hernando. Doctor en Medicina. Profesor de Tercer Ciclo. Universidad de Vigo. Luis Posse Vidal. Grupo de Estudios Históricos “Roberto Nóvoa Santos”.

Estando próximo el monarca Felipe II a contraer su tercer matrimonio con Isabel de Valois, el Príncipe Carlos, al no tener hermanos, era el único heredero posible de Felipe II. Esto hacía que su vida, su correcto desarrollo y buena formación humana, cultural, moral y de gobierno fuesen absolutamente esenciales para el futuro de España, sus Estados y la dinastía de los Austrias.

Carlos era hijo de Felipe II, entonces príncipe regente de Castilla que contaba sólo dieciocho años, y de María de Portugal, que fallecería a consecuencia del parto. Nace en Valladolid el 8 de julio de 1545 un niño raquítico y torpe, minúsculo, de piernas desiguales y giba ligera. Tuvo una complexión débil y enfermiza. Sus deficiencias, tal vez debidas a la “bárbara consanguinidad” de la que habló Marañón, entre los Trastámara, Avis y Habsburgo, hacían presagiar la fatalidad que le acompañaría el resto de su vida. Sus padres eran primos por doble vínculo y nietos de Doña Juana de Castilla, más conocida por Juana “la Loca”. En lugar de ocho bisabuelos, tuvo cuatro, y en lugar de dieciséis tatarabuelos, tan sólo seis.

Las atenciones de su padre, que tuvo frecuentes y largas ausencias durante la infancia y adolescencia de Don Carlos, en cuanto a su educación, fueron las que correspondían a un heredero de la Corona. Criado por sus tías, las Infantas María y Juana de Austria, y por su nodriza, Leonor de Mascareñas, su evolución fue lenta y algo retrasada, empezó a hablar, de forma defectuosa, a la edad de cinco años.

El Rey puso a su lado maestros ilustrados y virtuosos. Fueron los más notables, Don García de Toledo, hermano del Duque de Alba, y el humanista Honorato Juan, Obispo de Osma y discípulo de Luis Vives. Éste, fue nombrado preceptor el 3 de julio de 1554, cuando Don Carlos contaba casi nueve años. El entusiasmo que se desató en un principio se fue desvaneciendo al advertir que los progresos y la conducta del príncipe no eran los deseados. En éste sentido, se manifiesta Honorato Juan en carta enviada al Rey informándole: “Pésame en el alma que el aprovechamiento de Su Alteza no sea al respeto de cómo comenzó y fue los primeros años, que fue el que aquí vieron todos y allá entendió V.M.”.

En la misma línea, Don García, en otra carta, dice al Rey: “En lo demás del estudio y ejercicios no va tan adelante como yo querría” y más adelante, “ como veo que con tenerme S.A. el mayor respeto y temor que se puede pensar no hacen mis palabras ni la disciplina, aunque le escuece mucho, el efecto que deberían”. Se ve que no gastaban excesivos miramientos con él.

Su carácter empezaba a dar muestras de una agresividad más que preocupante. Con pocos años, “un paje suyo cometió una falta leve y el Príncipe, rabioso, exigió que le ahorcasen en su presencia. Al negarse a hacerlo, Don Carlos rehusó obstinadamente la comida en términos tan alarmantes que, para satisfacerle, hubo que colgar un muñeco y hacerle creer que era el paje”. En la Corte, sus extravagancias eran un secreto a voces y los embajadores venecianos daban parte en este sentido. Las atrocidades con los animales y su irascible temperamento no pasaban desapercibidos. A una tortuga suya le cortó la cabeza de un mordisco, y una de sus aficiones era asar vivos a los conejos que llegaban a la cocina y degollar a los gazapillos que le traían de la caza. Ante estas inclinaciones, el que su mascota preferida fuese un elefante que le había regalado Don Sebastián de Portugal no dejaba de ser una mera anécdota.

Cuando Carlos V se retiraba a Yuste en 1556, conoció en Valladolid a su nieto, al que ya no volvería a ver. Los informes que de él había recibido eran poco alentadores. La fascinación y admiración del Príncipe en tan esperado momento, no se vieron correspondidas por el Emperador.

El 22 de febrero de 1560 fue jurado solemnemente heredero y sucesor del Reino en las Cortes de Toledo. Como tal, pasaron a besarle la mano los Grandes de España y los prelados. Del mismo modo, Don Carlos juró guardar las leyes y fueros de Castilla, mantener la paz y la justicia en el Reino y preservar la religión católica. En dicho acto, nuevamente, el Príncipe, que se encontraba convaleciente de unas fiebres, débil, flaco y pálido por ellas, dio muestras de su carácter desconsiderado y atrabiliario. El Duque de Alba, que no le había besado la mano en el momento en que le correspondía, por haber estado afanado en dirigir todo el ceremonial y ocupado por ello en mil detalles, acudió a remediar su olvido. El trato recibido fue tan áspero y brusco que su padre obligó a Don Carlos a dar satisfacción al Duque, sin arrepentimiento alguno por su parte y quedando enemigo de éste en lo sucesivo.

El Rey, hombre severo y trabajador escrupuloso, consciente de su elevada misión, empezaba a considerar seriamente el desequilibrio mental de su hijo. Lo hacía con más disgusto que ternura y afecto, comprobando su desviación para adquirir las aptitudes y costumbres que él deseaba de su heredero al trono.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s